Oh, I’ve had my moments,
And if I had it to do over again,
I’d have more of them.
In fact, I’d try to have nothing else.
Just moments, one after another,
instead of living so many years ahead of each day…
Soundtrack: TV on the Radio – Province

Oh, I’ve had my moments,
And if I had it to do over again,
I’d have more of them.
In fact, I’d try to have nothing else.
Just moments, one after another,
instead of living so many years ahead of each day…
Soundtrack: TV on the Radio – Province
[...] le comentaba sus impresiones de la gran ciudad: hablaba del metro, que comparaba a la fosa común, de la frialdad de los chilangos, que vivían de espaldas a todo, de la dificultad de movimientos, pues en el DF de nada valía tener un carro chido puesto que los embotellamientos eran permanentes, de la contaminación y de lo feas que eran las mujeres. Sobre esto hacía algunas bromas de mal gusto.
La ambivalencia, la oscuridad, el desconcierto, el propio caos significativo, la dispersión de los conceptos, el desorden del ojo, son los elementos que todo lo iluminan cuando el que los produce sabe lo que desordena al producirlos. El desorden perfecto es más perfecto que el orden, su gemelo mayor.
Ya tengo la promesa de una celeste alquimia:
el alba pondrá un ósculo de sol en mi tiniebla,
un injerto de flores brotará en cada espina,
mis rubíes de sangre mañana serán perlas.
La perfecta alegría
Atrás quedaron los días en que se pensaba que el cerebro era un órgano escrito en piedra. Hoy se sabe que la neurogénesis no es ciencia ficción. “Ocurre todos los días, y poco a poco vamos aprendiendo qué actividades generan más neuronas”, destaca Maestre, directora del laboratorio de neurociencias de La Universidad del Zulia y presidenta de Fundaconciencia.
El Presidente tosió un poco, y con voz muy baja me preguntó si no tenía nada que agregar. Me levanté, y como tenía deseos de hablar, dije, un poco al azar por otra parte, que no había tenido intención de matar al árabe. El Presidente contestó que era una afirmación, que hasta aquí no había comprendido bien mi sistema de defensa y que, antes de oír a mi abogado, le complacería que precisara los motivos que habían inspirado mi acto. Mezclando un poco las palabras y dándome cuenta del ridículo, dije rápidamente que había sido a causa del sol. En la sala hubo risas.
XI
La rosa es una herida, una sutura
en la membrana de algún vecino mundo superior,
un fuego accidental que ha perforado
la celeste comba del mundo terrenal,
un brote y estallido de belleza
de no previstas proporciones.
En los parajes de los que provienen,
las rosas son pústulas.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Conmemorando 10 años de su partida…

Barack Obama hace una pausa durante un discurso en la clausura del Foro de Responsabilidad Fiscal, el 23 de febrero de 2009, en el Old Executive Office Building en la Casa Blanca en Washington. (AP Photo/Pablo Martinez Monsivais)
“El rey de los reyes del universo, el sol que alumbra el mundo y que luce sobre la cabeza de Alejandro”, así se refirió el cronista persa Ferdusi cuando las tropas macedonias se disponían a invadir Persia en el año 334 a. C.
En la actualidad, basta con decir que tiene aureola…
La voz queda, sumisa, pero dirigida a él, apretada en su intención de dirigirse sólo a él, desde la oscuridad y el silencio. Pensó que Hortensia era todo esto: el poder silencioso, directo; la consumación poderosa y directa de los actos singulares, los que se podían contar con los dedos y vivir sin intermediarios, por abajo, o por encima, de las exteriorizaciones diarias del poder. Sedimento, savia, aire. Llano ensangrentado de Celaya. Cuerpo húmedo y abierto de Hortensia.
Carlos Fuentes 80 aniversario, La Región Más Transparente