Los confines del ingenio y la creatividad
[Esto] es sólo una muestra de algo que vivimos en este país todos los días: la idea de que es válido alcanzar objetivos sin cumplir las reglas; buena parte de la sociedad mexicana considera la trampa como parte de su repertorio estratégico válido.
Evidentemente, en México hacer trampa ha resultado racional, si por racional se entiende un comportamiento adecuado al marco de reglas del juego aceptadas por una sociedad. Otro tópico, la frase “el que no transa no avanza”, muestra caricaturizado un mapa mental compartido de acuerdo con el cual paga más engañar a los otros que comportarse de acuerdo a las reglas formales y a principios éticos de honradez y rectitud.
Jorge Javier Romero – La trampa como forma de vida. Crónica, 10 de octubre de 2007

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